Receta de croquetas de queso variado

Croquetas de queso

Croquetas de queso

Últimamente he publicado varias recetas de croquetas, tanto aquí como en mi blog personal, dado que cada cierto tiempo recargo el congelador. Suelo tener de varios sabores y aprovechando que llegaba la Navidad, y nos gusta ponerlas como entrante, hice un surtido para presentar en la mesa como uno de los aperitivos. La receta de croquetas de queso variado es una de las que más nos gusta por lo suaves que resultan.

Por supuesto podéis cambiar el tipo de queso para hacer la masa si estos os resultan fuertes con los que os propongo. Lo único que debéis tener en cuenta es la cantidad de leche a agregar ya que como la cantidad de leche y materia grasa varía puede que os haga falta un poco más o menos de la que indico. Por este motivo es conveniente deshacer alguno de los quesos antes de agregar toda la leche para controlar mejor como queda la masa.

Ingredientes para 24 croquetas

  • 50 gr de mantequilla, 50 gr de harina de trigo común, 65 gr de queso azul, 4 quesitos, 10 gr de parmesano rallado, 400 ml de leche entera, sal, pimienta negra, nuez moscada.

Cómo hacer croquetas de queso variado

En una cazuela alta ponemos la mantequilla y calentamos. Cuando se haya disuelto echamos la harina y con unas varillas removemos y rehogamos un par de minutos para que la harina se cocine y pierda el sabor a crudo. Agregamos el queso azul en trocitos, y sin dejar de remover, esperamos a que se disuelva totalmente. Ahora echamos un poco de leche a la vez que removemos con viveza para evitar que se formen grumos.

Dejamos que se consuma la leche que hemos añadido antes de añadir otro chorro. Cuando pasen unos minutos y llevemos más o menos la mitad de la leche agregada, añadimos los quesitos en trozos y el parmesano. Sin dejar de remover esperamos a que se disuelvan y vertemos el resto de la leche hasta tener una pasta semisólida, como la de cualquier otro tipo de croqueta.

Subimos un poco el fuego, y sin parar de remover, cuando comience a hervir la bechamelsalpimentamos y añadimos nuez moscada al gusto. Cocinamos la crema durante unos 15 minutos sin dejar de remover en ningún momento para evitar que se pegue.

Echamos toda la masa en una fuente, tapamos con film transparente y refrigeramos unas horas para que se solidifique. Para dar forma a las croquetas de queso cogemos porciones de masa, hacemos la forma deseada con las manos y pasamos cada croqueta por pan rallado, huevo y pan rallado, en este orden.

Hacemos lo mismo hasta terminar toda la masa. Freímos las croquetas en abundante aceite de oliva y dejamos reposar sobre papel absorbente antes de servir.

Receta de croquetas de queso variado paso a paso

Tiempo de elaboración | 45 minutos más reposo
Dificultad | Baja

Degustación

Las croquetas de queso se sirven como entrante o también como os he comentado en otras ocasiones os resuelven una cena junto a una buena ensalada. Están deliciosas, aunque suene raro, acompañadas de mermelada de sabor dulce. Nosotros que somos fans totales del queso con mermelada hacemos lo mismo con las croquetas.

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Menos carne roja para mantener una buena salud

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Un estudio reciente ha relacionado el consumo de carnes rojas y procesadas con un mayor riesgo de morir por cáncer o problemas del corazón. De ese modo, las carnes rojas se suman a la lista de enfermedades asociadas al consumo de grasas. Entérate de más detalles y cómo elegir los productos más apropiados, para seguir disfrutando de tus platillos favoritos pero haciéndolos más sanos.

El debate entre los partidarios de la carne y los vegetarianos continúa abierto, aunque ambos extremos pueden ser perjudiciales para la salud. Por ejemplo, si decides seguir una dieta sin productos animales debes asegurarte de que sea variada y de que te aporte los nutrientes necesarios que tu cuerpo necesita. En algunos casos, es prudente que te asesores con un nutricionista calificado hasta que aprendas a seleccionar y a combinar los alimentos.

En el lado opuesto, quienes se permiten comer de todo muchas veces tienden a olvidarse que ese todo incluye frutas y verduras y las ponen en un segundo lugar luego de la carne y otros productos animales, cuando en verdad deberían ocupar la porción principal de tu plato (¿recuerdas las nuevas sugerencias del gobierno de los Estados Unidos para el estándar nutricional?).

Asimismo, es sabido que el consumo excesivo de grasas (como las que tienen la carne y otros productos de origen animal) no sólo se asocia con la obesidad sino también con otras condiciones de salud como el colesterol alto y los problemas cardiovasculares (que incluyen el corazón y todo el sistema circulatorio). Y eso no es todo, el consumo de carnes procesadas también se ha vinculado con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y el de carnes rojas, con más posibilidades de desarrollar cáncer. Ahora, un estudio nuevo reafirma esta hipótesis.

Un grupo de investigadores de Harvard evaluó los datos de dos estudios que involucraron a más de 121 mil hombres y mujeres que respondieron a unos cuestionarios sobre su salud y su dieta, entre 1980 y 2006. ¿Que hallaron? Según los resultados, que fueron publicados en línea en Archives of Internal Medicine, cuantas más carnes rojas se consumen más son las posibilidades de morir a causa de cáncer o enfermedades del corazón.

En detalle, cada aumento diario de tres onzas (85 gramos) de carne se asoció con un 12 por ciento más de riesgo de morir de cáncer o de enfermedad del corazón. Y el riesgo era mayor cuando se trataba de carnes procesadas, como el jamón. Además, los científicos detectaron que las personas que comían mas carnes rojas eran menos activas, tendían a fumar más y a tener un índice de masa corporal (IMC) mayor.

¿Significa esto que debes dejar de comer carne y volverte vegetariano? No necesariamente. Las carnes son una fuente importante de proteínas y otros nutrientes (incluso hay estudios que cuestionan las acusaciones en contra de ella). Por eso, el consejo es que prestes atención a la cantidad y a la calidad del producto que consumes: elige los cortes que sean más magros, es decir, aquéllos que tienen menos grasas, come porciones pequeñas y acompáñalas con bastantes vegetales y granos integrales.

Si no sabes cómo seleccionar lo que comes y vives en Estados Unidos tienes una ventaja, ya que según las normas del Departamento de Agricultura, todos los productos molidos o trozados, así como 40 de los principales cortes de las carnes (incluidas las aves de corral) deben tener una etiqueta en la que figuren la información nutricional (como calorías, colesterol, fibra dietética, azúcar, vitaminas, calcio y hierro) y el porcentaje de grasa que contienen.

Aprende a leer las etiquetas de los productos. Con esa información puedes tomar decisiones más inteligentes y elegir el que prefieres. Por ejemplo, si debes seguir una dieta baja en sal podrás seleccionar los que tienen menos sodio y si lo que quieres es disminuir el consumo de grasas, entonces también podrás saber cuales son los que contienen menos.

Si en tu país o en el área en donde vives no tienes esa facilidad, no te preocupes, en general quienes venden carne o productos de granja conocen los cortes y sabrán decirte cuáles contienen menos grasas. Si no consigues el dato, consulta con un nutricionista calificado que pueda asesorarte no sólo a elegir entre las distintas carnes sino también cómo combinarlas con otros alimentos, para que tu dieta sea sabrosa, variada y saludable.